¡Gracias!
La saliva de la sílaba no fue oportuna. Saltó de la palabra como quien quiere toda la cosa, espantó al oyente, se fue en su cara. No se pudo hacer nada para recuperarla. Alguien que la vio de casualidad cuenta que no se seca, que es verruga, gelatina de todo lo que había comido aquel mudo curado por Jesucristo, que todavía hace milagros, pero que antes solicita que no se lo agradezcan, por favor.
