(Relación lógica: la condena salva al condenado, la salvación condena al salvado tanto como al salvador)

Un señor piensa suicidarse y arregla un viajecito para el efecto. Como un picnic. Se hospeda en la rural casa de una señora amable pero vieja, ya no hay posibilidad de romance en esta historia. La señora limpia el piso y le ofrece té, a veces. El señor mira el techo y acepta molesto el té, a veces. Un día, en ausencia del huésped, la señora asea el lugar y dobla una de sus camisas, donde envuelta en el periódico del martes pasado halla una pistola. Tres días después, el señor está al borde de un barranco, observa que allí no hay techo y apunta la pistola a su corazón; pero, no la dispara, ve a lo lejos que otro señor ha llegado a la casa y la señora, que araña el suelo, es pateada. Corre al lugar y apunta su arma, stop, dice en español. Stop está en inglés, dice el agresor. ¿Qué?, responde el señor, te digo que le dejes in peace o bang. Antes de obtener respuesta, presiona el gatillo. Pero perdón, exclama entonces la señora, le he quitado las balas pa’ que usted no se haga daño.

Con un simple palo, el tercero los mata a ambos.